quarta-feira, 20 de agosto de 2008
O Animal que Não fala
segunda-feira, 19 de maio de 2008
Diário de um Cachorro
Uma semana: Hoje faz uma semana que nasci. Que alegria ter chegado a es
te mundo.
Um mês: Minha mãe cuida de mim muito bem. É uma mãe exemplar.
Dois meses: Hoje me separaram de minha mãe. Ela estava muito inquieta e com os olhos me disse adeus. Espero que minha nova familia humana cuide de mim tão bem quanto ela me disse que fariam.
Quatro mese
s: Tenho crescido rápido, e tudo me chama a atenção. Há varias crianças na casa que para mim são como irmãozinhos. Somos todos muito inquietos, eles me puxam o rabinho e eu lhes abocanho brincando. Nos divertimos muito.
Cinco meses: Hoje me aborreceram. Minha ama se chateou porque fiz xixi dentro de casa, mas nunca me haviam dito onde deveria fazer. Além do mais durmo em um quartinho... e ¡já não aguentava mais!
Oito meses: Sou um cachorro feliz. Tenho o calor de um lar, e me sinto tão seguro, tão protegido... Minha família humana gosta muito de mim e me deixa fazer muitas coisas. Quando estão comendo eu lhes peço algo e sempre me dão. E o jardim da casa é estupendo, e posso escavar como meus antepassados, os lobos, escondendo a comida. Creio que nunca faço nada mal porque nunca me dizem nada...
Doze meses: Hoje completei um ano de idade. Sou um cão adulto! Meus donos dizem que cresci mais do que eles esperavam. Seguramente sentem-se orgulhosos de mim...
Treze meses: Como me senti mal hoje. Meu irmãozinho, um dos meninos, me tomou a bolinha. Eu nunca lhe tomo seus brinquedos! Então eu a tomei de volta, mas minhas mandíbulas são fortes e lhe machuquei sem querer. Ele gritou e chorou e eu me senti muito triste. Depois do susto me acorrentaram de uma forma que eu quase não podia me mover. O sol estava forte e fazia muito calor e não havia água perto... E eu ouvi quando disseram que iam colocar-me sob observação, ou algo assim, e que sou um mal agradecido. Não entendo nada.
Quinze meses: Nada mais é igual. Vivo no patio e me sinto muito só. Não sei porquê minha familia não me quer mais. Às vezes se esquecem que tenho fome e sede, e quando chove
não tenho teto para me proteger.
Dezesseis meses: Hoy me tiraram do quintal. Fiquei muito contente contento por terem me perdoado, e daba pulos de alegria, e abanava o rabo como nunca. Parece que vou passear com eles. Subimos no carro, atrelamos o carreto e andamos um grande trecho quando pararam. Abriram a porta e eu desci correndo, feliz, crendo que era dia de passeio no campo. Não entendo porque fecharam a porta e se foram… “Esperem”!!! – lati…”esqueceram de mim…!!!”. Corri atrás do carro com todas as minhas forças…minha angústia aumentou ao perceber que o carro se afastava e eles não paravam. Tinham me abandonado.
Dezessete meses: Procurei, em vão, achar o caminho de volta à casa. Sento-me no caminho, estou perdido e algumas pessoas de bom coração que me olham com tristeza e me dão algo de comer… Eu agradeço com um olhar do fundo de minha alma… quisera que me adotassem, eu seria leal como ninguém. Porém eles apenas dizem “pobre cãozinho, deve estar perdido”.
Dezoito meses: Outro dia passei por uma escola e vi muitas crianças e jovens como meus “irmãozinhos”. Cheguei perto e um grupo deles, dando risadas, atirou-me uma chuva de pedras “para ver quem tinha melhor pontaria”… uma dessas pedras atingiu um dos meus olhos e desde então não enxergo com ele.
Dezenove meses: Parece mentira mas quando eu estava mais bonito as pessoas se compadeciam mais de mim… Agora que estou muito fraco, com um aspecto bem mudado… perdi meu olho, as pessoas me tratam a pontapés quando pretendo deitar-me na sombra
…Ahora ya no se me acerca casi nadie, creo que es porque ya no soy un perro bonito.
Vinte meses: Quase não posso me mover. Hoje, ao atravessar a rua por onde passam os carros, um deles me atropelou. Pelo que sei, estava num lugar seguro chamado “sarjeta”, mas nunca vou me esquecer do olhar de satisfação do motorista. Oxalá tivesse me matado… porém só me deslocou a cadeira. A dor é ter
rível, minhas patas traseiras não me respondem e com dificuldade me arrastei até uma moita de ervas fora da estrada… Já fazem 10 dias que estou em baixo de sol, chuva e frio, sem comer. Não posso me mover, a dor é insuportável. Sinto-me muito mal, estou num lugar úmido e parece que meu pelo está caindo. Algumas pessoas passam e não me vêem; outras dizem: “não te aproximes”... Mas se quase não consigo mover-me!
Já estou quase inconsciente, porém uma força estranha me fez abrir os olhos. A doçura de sua voz me fez reagir. “Pobre cãozinho, veja como te deixaram”, dizia… junto a ela estava um senhor de roupa branca que começou a tocar-me e disse: “Sinto muito senhora, mas esse cão já não tem remédio, o melhor é que deixe de sofrer.” A gentil dama consentiu, com os olhos cheios de lágrimas. Como pude, mexi o rabo e olhei para ela agradecendo por me ajudar a descansar... Senti somente a picada da injeção e dormi para sempre, pensando em porque nasci, se ninguém me queria…
quinta-feira, 15 de maio de 2008
Diario de un Perro
Una semana: Hoy hace una semana que he nacido. Qué alegría haber llegado a es
te mundo.
Un mes: Mi mamá me cuida muy bien. Es una mamá ejemplar.
Dos meses: Hoy me separaron de mi mamá. Ella estaba muy inquieta y con sus ojos me dijo adiós. Espero que mi nueva familia humana me cuide tan bien como ella me ha dicho que harán.
Cuatro mese
s: He crecido rápido, y todo me llama la atención. Hay varios niños en la casa que para mí son como hermanitos. Somos todos muy inquietos, ellos me tiran del rabito y yo les mordisqueo jugando. Nos divertimos mucho.
Cinco meses: Hoy me regañaron. Mi ama se molestó porque me hice pipí dentro de casa, pero nunca me habían dicho dónde hacerlo. Además duermo en un cuartito...y ¡ya no aguantaba más!
Ocho meses: Soy un perro feliz. Tengo el calor de un hogar, y me siento tan seguro, ta
n protegido...Mi familia humana me quiere y me deja hacer muchas cosas. Cuando están comiendo yo les pido algo y siempre me lo dan. Y el jardín de casa es estupendo, y puedo escarbar como mis antepasados los lobos, escondiendo la comida. Creo que nunca hago nada mal porque nunca me dicen nada...
Doce meses: Hoy cumplí un año. ¡Soy un perro adulto! Mis amos dicen que crecí más de lo que ellos pens
aban. Seguro que se sienten orgullosos de mí...
Trece meses: Que mal me sentí hoy. Mi hermanito, uno de los niños, me quitó la pelotita. ¡Yo nunca le quito sus juguetes! Así que se la quité, pero mis mandíbulas se han hecho fuertes y le hice daño sin querer. El gritó y lloró y yo me sentí muy triste. Después del susto me encadenaron casi sin poder moverme. Hacía mucho sol y tenía mucho calor y no había agua cerca... Y les oí decir que iban a tenerme en observación o algo así, y que soy un desagradecido. No entiendo nada.
Quince meses: Ya nada es igual. Vivo en la azotea y me siento muy solo. No se por qué mi familia ya no me quiere. A veces se les olvida que tengo hambre y sed, y cuando llueve
no tengo ningún techo para cobijarme.
Dieciséis meses: Hoy me bajaron de la azotea. Me puse muy contento de que me perdonaran, y daba saltos de gusto, y movía el rabito como nunca. ¡Y además me van a llevar de paseo! Monto en el coche y espero a ver a dónde me llevan, tengo muchas ganas de correr y jugar con mi familia. Paramos, abrieron la puerta y yo me bajé feliz. Estábamos en la carretera, al lado de un campo y pensé que pasaríamos un día estupendo. No entiendo por qué cerraron la puerta y se fueron. ¡Esperame!, les grité, ¡Olvidaran de mí! Corrí detrás del coche con todas mis fuerzas, muy angustiado, iba viendo que no podría alcanzarlos, que no podía correr más y el coche se iba haciendo pequeñito. Me habían
olvidado.
Diecisiete meses: He intentado encontrar el camino para volver a casa y no lo he conseguido. Estoy perdido. A veces me encuentro con gente buena que me mira triste y me da algo de comer. Yo les doy las gracias con la mirada, y les digo que querría que me adoptaran, que les prometo ser leal como nadie...pero sólo dicen "pobre perrito, se debe haber perdido". Y se van y me dejan sólo otra vez.
Dieciocho meses: Es otro día pasé por un colegio y vi a muchos niños como mis antiguos hermanitos. Me acerqué y un grupo de ellos, riéndose, me lanzó una lluvia de piedras, "a ver quien tiene mejor puntería", decían. Una de las piedras me dio en un ojo y ya no veo con él.
Diecinueve meses: Ahora ya no se me acerca casi nadie, creo que es porque ya n
o soy un perro bonito. Estoy muy flaco, perdí mi ojo, tengo alguna herida de algún perro más fuerte que me mordió cuando intentaba comer y hace mucho que nadie me cepilla el pelo. La gente no me acaricia. Últimamente lo que abundan son los escobazos que me dan cuando intento dormir un poco a la sombra de alguno de sus porches.
Veinte meses: Casi no
puedo moverme. Hoy intenté cruzar la calle por donde pasan coches y uno me atropelló. Aunque yo creo que estaba en un lugar seguro...y no olvidaré la mirada de satisfacción del conductor que hasta se ladeó con tal de darme...Si me hubiera matado...pero que va, sólo me dislocó la cadera y el dolor es horrible. Mis patas traseras no se movían, así que con mucha dificultad me arrastré hacia el borde del camino, donde había un poco de hierba.
Llevo diez días bajo el sol, la lluvia y el frío, sin comer. Ya no me puedo mover nada, el dolor es insoportable. Me siento muy mal, cuando llovió se hizo un charco donde yo estaba y como no podía moverme estuve mojado muchísimo tiempo, y creo que mi pelo se está cayendo. Alguna gente pasa sin verme, otros me dicen "no te acerques"...¡pero si ni me puedo mover!
Ya casi estoy inconsciente, pero una fuerza extraña me hizo abrir los ojos. Una mujer muy dulce me decía "pobre perrito, cómo te han dejado". Junto a ella venía un señor de bata blanca, que empezó a tocarme y dijo "lo siento señora, pero esto ya no tiene solución, es mejor que deje de sufrir". A la señora se le saltaron las lágrimas y asintió, y como pude, moví el rabito agradeciéndole que me ayudara a descansar. Sentí un pinchazo de la inyección y me dormí mientras ella me acariciaba la cabeza, pensando porqué tuve que nacer si nadie me quería.
sexta-feira, 2 de maio de 2008
Talvez você tenha ouvido dizerem que a tourada é uma arte, mas não é... É uma Ciência... A ciência da Tortura. Nada na brava tourada é genuína, apenas a dor.
24 Horas antes de entrar na arena, o touro é submetido a um confinamento às escuras para que ao soltá-lo, a luz e os gritos dos espectadores o aterrorizem e trate de fugir saltando as barreiras, produzindo uma imagem ao publico de que o touro é feroz, mas a condição natural do touro é fugir, NÃO de atacar.
Também cortam os cornos para proteger ao toreiro.
Penduram-lhe sacos de areia no pescoço durante horas.
Batem em seus testículos e rins.
Induzem-lhe à diarréia ao colocarem sulfatos na água de beber.
Tudo isto com a finalidade de que chegue débil ao rodeio e em completa desordem.
Untam-lhe graxa nos olhos para dificultar-lhe a visão, e nas patas lhe colocam uma substância que lhe produz ardor e lhe impede manter-se quieto, assim o toureiro não diminue sua atuação.
Os cavalos dos picadores
Escolhem cavalos que já não têm valor comercial, porque o animal morre após 3 ou 4 touradas quando muito, é muito habitual que o animal sofra fraturas múltiplas de costelas ou destripamentos.
Colocam-lhes um protetor toráxico simulando que realmente lhes protege, mas na realidade tratam de que o público não veja os ferimentos no cavalo que com freqüência apresentan exposição de vísceras.
O trabalho do picador
Se o toureiro percebe que o touro investe com muita energia, ordena ao picador que faça seu trabalho: Consiste em desangrar o touro para debilitá-lo, cravando-lhe no lombo uma lança que destroça músculos (trapezio, romboides, espinhoso e semiespinhoso, serrato e transversos da cervical). Lesiona, além do mais, vasos sanguíneos e nervos.
As bandarilhas
As bandarilhas asseguram que a hemorragia prossiga; tentam colocá-las justamente no mesmo lugar já ferido com os ganch
os de metal.
O gancho se move dentro da ferida a cada movimento do touro e com o seu roçar, o peso das bandarilhas têm precisamente essa função.
a perda de sangue e as feridas na espinha dorsal impedem que o touro levante a cabeza de maneira normal, e é quando o toureiro pode aproximar-se.
Com o touro já perto do esgotamento, o toureiro já não se preocupa
de haver perigo e pode se dar ao luxo de afastar-se do touro depois de um passe especialmente "artístico", deixando fora o peito e exibindo-se ao receber os aplausos do público.
O touro é atravessado com uma ESPADA de 80 cm de comprimento, que pode destroçar-lhe o fígado, os pulmões, a pleura, etc., de acordo com o lugar por onde penetre no corpo do animal; quando rompe uma grande arteria, o touro agoniza com enormes vômitos de sangue.
À hora de matar, se o touro corre com um pouco de sorte morre de
uma estocada, mas não como se pensa de uma estocada no coração, mas que a espada penetra pulmões e diafragma, às vezes uma artéria maior, daí a hemorragia que se verifica no focinho e na boca. Às vezes morrem afogados em seu proprio sangue
O touro, em uma tentativa desesperada por sobreviver, resiste a cair, e costuma encaminhar-se penosamente até a porta por onde o fizeram entrar, procurando uma saída de tanto maltrato e dor. Mas então o apunhalam na nuca com otra comprida espada que termina com uma lâmina de 10 cms. Apesar destes terriveis tormentos, o animal não costuma morrer de imediato por sua grande fuerça,
mas finalmente cai ao solo, porque a espada penetrou destrozando seus órgãos internos.
E mais tortura
'Finalizam' com
tam seccionar-lhe a medula espinhal, à altura das vértebras 'atlas' e 'axis'. O touro fica assim paralizado, sem poder sequer realizar movimentos com os músculos respiratórios, e morre por asfixia, muitas vezes afogado em se
u próprio sangue, que jorra pela boca e pelo nariz.
DEPoiS QUE LHE DESTROÇAM AS VÉRTEBRAS, O TOURO PERDE O CONTROLE SOBRE SEU CORPO DO PESCOÇO ATÉ EM BAIXO, NO ENTANTO ATÉ EM CIMA MANTEM-SE INTACTO, PELO QUE ESTA CONSCIENTE DE TODO O HORROR E DE COMO É ARRASTADO PARA FORA DA ARENA.
Não seja indiferente a sua dor
Você consegue ver a lágrima escorrendo ?
Reflita
A comiseração com os animais está intimamente ligada com o carácter, de tal maneira que se pode afirmar seguramente, que quem é cruel com os animais não pode ser boa pessoa.
Como você pode ajudar?
Não apoie políticos, artistas e comunicadores associados a esta barbárie
Não consuma produtos de empresas que os patrocinem
Mas o mais importante... Ensine a seus filhos o respeito pelos seres vivos
segunda-feira, 21 de abril de 2008
MATAR POR DIVERSION
Tal vez hayas oído que la fiesta de los toros es un arte, pero no lo es.... Es una Ciencia... La ciencia de
24 Horas antes de entrar en la arena, el toro ha sido sometido a un encierro a oscuras para que al soltarlo, la luz y los gritos de los espectadores lo aterren y trate de huir saltando las barreras, lo que produce la imagen en el publico de que el toro es feroz, pero la condición natural del toro es huir NO atacar.
También se le han recortado los cuernos para proteger al torero.
Le colgaron sacos de arena en el cuello durante horas.
Lo golpearon en los testiculos y los riñones.
Le indujeron diarrea al poner sulfatos en el agua que bebió.
Todo esto es con el fin de que llegue débil al ruedo y en completo desorden.
Se le ha untado grasa en los ojos para dificultar su visión y en las patas se le puso una sustancia que le produce ardor y le impide mantenerse quieto, así el torero no desluce su actuación.
Los caballos de los picadores
Se eligen a caballos que ya no tienen valor comercial, por que el animal muere en 3 o 4 corridas a lo mucho, es mu
y habitual que el animal sufra quebraduras múltiples de costillas o destripamientos.
Se les coloca un peto simulando que se les protege, pero en realidad se trata de que el publico no vea las heridas al caballo que con frecuencia presentan exposición de vísceras.
El trabajo del picador
Si el torero percibe que el toro embiste con mucha energía, ordena al picador hacer su trabajo: Consistente en desangrar al toro para debilita
rlo, clavándole en el lomo una lanza que destroza músculos (trapecio, romboideo, espinoso y semiespinoso, serratos y transversos de cuello). Lesiona, además, vasos sanguíneos y nervios.
Las banderillas
Las banderillas aseguran que la hemorragia siga; se intenta colocarlas justo en el mismo sitio ya dañado con los ganch
os de metal.
El gancho se mueve dentro de la herida con cada movimiento del toro y con el roce de la muleta, el peso de las banderillas tiene precisamente esa función.
La pérdida de sangre y las heridas en la espina dorsal impiden que el toro levante la cabeza de manera normal, y es cuando el torero puede acercarse
Con el toro ya cerca del agotamiento, el torero no se preocupa ya
del peligro y se puede dar el lujo de retirarse del toro después de un pase especialmente "artístico", echando fuera el pecho y pavoneándose al recibir los aplausos del público
El toro es atravesado con una ESPADA de 80 cms de longitud, que puede destrozarle el hígado, los pulmones, la pleura, etc., según el lugar por donde penetre en el cuerpo del animal; de hecho, cuando destroza la gran arteria, el toro agoniza con enormes vómitos de sangre.
A la hora de matar, si el toro corre con un poco de suerte muere de
una estocada, pero no como se piensa de una estocada al corazón si no que la espada penetra pulmones y diafragma, a veces una arteria mayor, y de ahí la hemorragia que se aprecia del hocico y de la boca. A veces mueren ahogados en su propia sangre
El toro, en un intento desesperado por sobrevivir, se resiste a caer, y suele encaminarse penosamente hacia la puerta por la que lo hicieron entrar, buscando una salida a tanto maltrato y dolor. Pero entonces lo apuñalan en la nuca con el DESCABELLO, otra larga espada que termina en una cuchilla de 10 cms. A pesar de estos terribles tormentos, el animal no suele morir de inmediato por su gran fuerza,
pero finalmente cae al suelo, porque la espada a ido destrozando sus órganos internos.
Y más tortura
Lo 'rematan' con
tan seccionarle la médula espinal, a la altura de las vértebras 'atlas' y 'axis'. El toro queda así paralizado, sin poder siquiera realizar movimientos con los músculos respiratorios, por lo que muere por asfixia, muchas veces ahogado en s
u propia sangre, que le sale a borbotones por la boca y la nariz.
DESPUES QUE LE DESTROZAN LAS VERTEBRAS, EL TORO PIERDE CONTROL SOBRE SU CUERPO DESDE EL CUELLO HACIA ABAJO, SIN EMBARGO HACIA ARRIBA SE MANTIENE INTACTO, POR LO QUE ESTA CONCIENTE DE TODO EL HORROR Y DE C
ÓMO ES ARRASTRADO FUERA DEL RUEDO.
No seas indiferente a su dolor
¿ Alcanzas a ver la lágrima escurriendo ?
Reflexiona
La conmiseració
n con los animales está íntimamente unida con la bondad de carácter, de tal manera que se puede afirmar de seguro, que quien es cruel con los animales no puede ser buena persona.
¿Como puedes ayudar?
No apoyes a políticos, artistas y comunicadores asociados a esta barbarie
No consumas productos de empresas que los patrocinen
Pero lo mas importante... Enseña a tus hijos el respeto por los seres vivientes





